domingo, 13 de noviembre de 2016

Un momento como fotógrafo



El deporte ha sido una de mis obsesiones, y aunque los esfuerzos para aumentar masa muscular y ser un "Men Physique" son infructuosos, aprovecho para sacar buenas fotos a los amigos y entrenadores, que sí han logrado ser modelos a seguir.








Entre ellos destaco a uno.... un personaje que a pesar de su corta edad se ha convertido en un buen entrenador, interlocutor y consejero de nutrición y vida:  

Mateo

jueves, 7 de abril de 2016

Historias por escuchar y re-crear

Ciclo de talleres, proyecto ambiental escolarI.E. Francisco Miranda, Filandia, 2003.




Contaba don José Blanco, líder comunal del corregimiento la India debe su nombre a una tumba indígena que fue hallada en el lugar donde se fundara el caserío, a comienzos del siglo XX. 










Esa, fue una de las muchas historias que llenaron mi memoria, y la de muchos niños y niñas con quienes tuvimos oportunidad de sentarnos en las bochornosas tardes del extremo norte del departamento del Quindío, en la frontera natural que el río Barbas nos delimita con el vecino Risaralda; junto a los sabios ancianos del lugar que con sus anécdotas, consejos, cuentos y demás relatos, enriquecieron el contacto entre niños y viejos residentes en un romántico y pequeño caserío, en mis días como asesor de programa ONDAS...

Días de magia, de caminatas entre bosques antiguos y entre el aullido de los primates...

 




Reserva Bremen - La Popa, Filandia, Quindío.


"...Sobrevivimos en resquicios altaneros
de algún ave misteriosa que ha escapado de la niebla
y nos ha dejado las raíces
donde nace el agua
y se yerguen en arrullos al jolgorio de los pájaros
en la inaudible voz de los insectos
Sobrevivimos...
y no sabemos cómo."
 Julián Chica, poeta caldense.
 

miércoles, 6 de abril de 2016

Hábitos y des-hábitos 1

Fleur de Jardin, Résidence de la France en Colombie, Bogotá

ARQUITECTURA: UNA PASIÓN INTACTA

Guardo un afecto especial por los detalles de las románticas y viejas edificaciones que engalanan ciertas calles, me sorprendo como niño en navidad revisando lentamente las cornisas y los acabados en los techos, en las cornisas y pináculos, en las naves de los grandes templos, en el misterio de las inquietas almas que habitan aún sus corredores y que de vez en cuando dejan entrever el por qué de la magnificencia del pasado.
Résidence de la France en Colombie, Bogotá





Gobelinos, alfombras, pizarras y sendas piezas de alfarería europea renacentista que se mezclan con aromas de jardín en las muy cuidadas edificaciones diplomáticas que por dicha he escudriñado hasta la fatiga (dicen mis cercanos que no es fácil acompañarme a un museo) trayendo incluso, datos precisos de fechas y autores... Una manía que no puedo evitar cuando de la historia se trata. 





Pórtico Central, alcaldía de Guadalajara de Buga, Valle





















Pórtico principal, Catedral de San Pedro apóstol, Buga, Valle
 A pesar de los afanes, el mundo parece detenerse en esos pedazos de la república; en lugares que han sido testigos de oscuro y de lo heroico, pasando por la cotidianidad y los afanes, de los amores y desamores, de la "inaudible voz de los insectos", de los murmullos y la "turda enardecida", de las herraduras chocando contra el empedrado y las bocinas de los carros, del humeante calor de las velas y las impresoras a tinta láser... todo ello en un mismo tiempo, para esos espacios con paredes repintadas que se niegan a irse.








Templo de Nuestra Señora del Carmen, Caicedonia, Valle

jueves, 31 de marzo de 2016

Parte de mí, en imágenes

portrait

El inicio


Dice la historiadora Diana Uribe que la humanidad puede contar su pasado en la medida que los escritos o evidencias lo permiten.... y he aquí un pedazo de mi tiempo en imágenes guardadas en viejos álbumes que se niegan a desaparecer a pesar de la humedad y el olvido. Años más atrás seguro habría que contar, pero traeré lugares que me recuerdan con nostalgia esos momentos que hicieron parte de mi historia, ya no tan reciente.

Me llamo Julián pero me hacía llamar Sietecueros por el afecto que guardé, en mis días de viajero por los bosques del Quindío, a una planta arbórea que los nativos de antes llamaban "Tibuchina".  Afecto que compartí con mis maestros, amigos y estudiantes de un romántico pueblo de mi departamento... afecto que se hizo grande, cuando su leyenda, llena de arrieros y caminos de herradura olvidados en nombre del desarrollo se hicieron tangibles ante mis sentidos, ávidos de colmarse de asombro.

Autoportrait



Soy en síntesis, un hombre solitario.  Atormentado por la oscuridad y la luz; por los ángeles y por los demonios que habitan en ésta y en todas las mentes que se debaten entre lo que se quiere y lo que se es.

Pero al comienzo era distinto:  El rock en español de los años 80, el house music de los 90 y la explosión de emociones en una adolescencia marcada por la curiosidad y la lectura hasta la saciedad me hacían sentir especial; raro, quizás.  Pero era "chévere". Pasé las horas enteras devorando literatura costumbrista y entendiendo un pasado del que mi abuela solía hablarme de niño y del que quise llenarme como si fuese el mío propio.  Como en un acto de resiliencia por situaciones que no traeré al caso hice en el pasado regional mi propio lugar:  La colonización, la Violencia y los relatos sobre espantos y aparecidos fueron mi bocadillo predilecto a la hora de leer.   Desde entonces, hice del pasado de mi tierra el mío propio...  y poco ha cambiado. 


El sueño va sobre el tiempo,
flotando como un velero,
nadie puede abrir semillas
en el corazón del sueño.

El sueño va sobre el tiempo
hundido hasta los cabellos,
ayer y mañana comen
oscuras flores de duelo.
 ...
(La Leyenda Del Tiempo,
Federico García Lorca)